¡Bienvenido a las joyas de los Pirineos, a nuestro hogar invernal, Astún y Candanchú! Estas dos estaciones de esquí no son simplemente destinos, son cunas de pasiones blancas, donde cada pista cuenta una historia y cada nevada es como un abrazo familiar.
Candanchú, la primera estación de esquí de España, donde el eco de la historia resuena en cada rincón. Pero no es solo historia, es el presente vibrante de un lugar que acoge a los amantes del freeride con uno de los mejores sectores de la península, «La Zapatilla». Aquí, la montaña es tu lienzo y tú eres el artista del descenso.
Dicen que el que aprende a esquiar en Candanchú, sabe esquiar en todo el mundo. «De Candanchú al mundo», una afirmación que llevamos con orgullo, porque esta estación no solo enseña a esquiar, sino a amar la montaña de una manera única. Desde las suaves pendientes de la zona de iniciación hasta los desafíos épicos, cada curva es una lección de vida.
Astún, una sinfonía de cumbres y nieve que resuena en el corazón de los Pirineos. Nombres como «Truchas» y «La Raca» no son solo pistas, son historias talladas en la montaña, que te llevarán a innumerables desafíos, abriendo camino a aventuras dentro y fuera de pista.
En Astún, ser amante del snowboard es más que una afición, es un estilo de vida. Aquí, cada rincón es una invitación a explorar la grandeza de los Pirineos, desde el emocionante fuera de pista «El Ruso», donde entre pinos, tubos, saltos de rocas y las mejores vistas de la península, encuentras un paraíso para los amantes del freeride.
Ambas estaciones, Astún y Candanchú, son nuestra esencia, el alma de Candanchú Experience. A tan solo dos horas de Pamplona, el País Vasco y Zaragoza, son más que destinos; son escapadas de fin de semana, junto con tu familia, amigos o pareja, llenas de aventuras y diversion.
Prepárate para vivir la experiencia única de Astún y Candanchú, donde cada descenso es una melodía y cada rincón cuenta una historia que se queda contigo mucho después de que las huellas se desvanecen en la nieve. ¡Siente el alma de los Pirineos, siente el alma de Astún y Candanchú!

